El diccionario de la Real Academia Española, define el lenguaje como esa "facultad del ser humano de expresarse y comunicarse con los demás a través del sonido articulado o de otros sistemas de signos". Esta definición preliminar nos invita a preguntarnos, ¿es lo mismo expresarse que comunicarse?. Ciertamente, no. A pesar de que con frecuencia solemos emplear con ligereza estos términos, existe una sutil diferencia entre ellos: la expresión es la exteriorización de las ideas, pensamientos, emociones, etc., por parte del emisor; podría decirse que sin ello, no es posible codificar el mensaje que dará pie a la comunicación. En otras palabras, es necesario expresarse para poder comunicarse.
Por ejemplo, un artista plástico que no materializa a través de la pintura, la escultura, la cerámica -o cualquier otro medio-, su forma de pensar, no podrá hacer llegar a los otros lo que piensa o siente. La obra, constituye el producto de su expresión, la cual al ser contemplada por el espectador, comunica un mensaje. Sin la obra de por medio, el mensaje no se produce y envía, de modo que la expresión resulta clave en este proceso.
Ahora bien, la codificación de un mensaje puede hacerse a través del empleo de signos lingüísticos o signos no lingüísticos. Los signos lingüísticos son aquellos que necesitan del lenguaje, ya sea oral o escrito para estructurar un mensaje; dentro de esta categoría, los idiomas son los mas comunes. Por ejemplo, los signos árabes y los signos chinos constituyen diferentes idiomas, sin embargo, ambos se pueden escribir, y se pueden hablar.
La versión "teórica" de un idioma, se llama lengua, y comprende lo que es tanto su representación gráfica (como luce cada letra), como el sonido asociado a ella. La versión "práctica" del idioma, se llama habla, y tiene que ver con el modo en cómo la lengua se ejecuta. Por ejemplo, en Venezuela, se habla castellano, sin embargo, un oriental hablará muy distinto a un andino.
Por su parte, los signos no linguisticos son aquellos que prescinden del lenguaje para estructurar un mensaje, es decir, no dependen del idioma y suelen ser más universales. Para que sean útiles, tanto el emisor como el receptor deben saber sus significados, pero no tienen que saber leer ni escribir. Entre estos signos encontramos: los visuales (se valen de imágenes, ej.: el dibujo de una calavera, indica peligro), los gestuales (se valen del cuerpo, ej.: dedo indice sobre los labios, indica que hay que hacer silencio), y los auditivos (sonidos que significan algo, ej.: una sirena, indica que hay una emergencia).
Preguntas problematizadoras
- ¿Qué necesito para dominar un idioma a nivel oral y escrito?
- ¿La lengua de señas pertenece al ámbito lingüístico o no lingüístico?


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